Aldo Maximiliano Vannucci, un ciudadano argentino de 46 años radicado en España, fue condenado por un tribunal de Madrid a 433 años de prisión por cometer múltiples delitos sexuales contra menores, a quienes captaba a través del videojuego Fortnite. La sentencia incluye abusos sexuales, elaboración y distribución de pornografía infantil, grooming y sexting.
El acusado ya había sido detenido en 2023, luego de que se descubriera que utilizaba el popular videojuego como canal para contactar niños, ganarse su confianza con regalos virtuales y, finalmente, inducirlos a enviar fotos íntimas. También se lo encontró culpable de la violación de un adolescente de 16 años, hijo de una amiga.
Aunque la pena impuesta supera los cuatro siglos, podría quedar en libertad dentro de 20 años, debido a los límites establecidos por el Código Penal español.
Un patrón sistemático de abuso
La investigación reveló que Vannucci, que vivía en Málaga y contaba con doble nacionalidad italiana, usaba tokens del juego (conocidos como “pavos”) para establecer vínculos con chicos menores de 13 años. Tras ganarse su confianza, los invitaba a realizar videollamadas por Skype o a través del propio juego, donde los inducía a desnudarse o mostrar sus genitales.
El material obtenido era capturado, archivado y luego compartido en redes de pedofilia. Una de sus carpetas, alojada en el servidor MEGA.NZ, contenía imágenes de al menos 25 menores. La mitad de ellos aún no pudo ser identificada.
El caso comenzó a investigarse en julio de 2021, cuando los padres de un niño de 9 años detectaron un comportamiento extraño en el uso de Skype. El menor confesó estar en contacto con un “amigo del Fortnite” que le hacía regalos dentro del juego.
Vannucci, según se comprobó, guardaba los archivos bajo el nombre “Angelitos” y se hacía pasar por informático o profesor de inglés para acercarse a sus víctimas. Además, tenía antecedentes: había sido condenado en 2005 a 50 años de prisión por delitos similares, aunque logró regresar a España por su nacionalidad italiana tras ser expulsado.
La Justicia determinó que el acusado deberá también indemnizar a las víctimas con más de 90 mil euros. El tribunal analizó más de 560 gigabytes de material en el operativo.




