Un grupo de 36 dirigentes radicales, representando a 36 localidades, pidió la anulación de las elecciones internas convocadas para el 22 de diciembre por la intervención partidaria. Los dirigentes denuncian que el padrón electoral presentado por el interventor Julián Galdeano difiere del publicado previamente, con un faltante de 1.000 afiliados.
Además, argumentan que la convocatoria es «apresurada» y «arbitraria» al no incluir la juventud ni las elecciones para convencionales nacionales, pese a que la intervención tiene facultades para convocar internas. La falta de tiempo para la presentación de afiliaciones y reclamos coloca a los afiliados en una situación de indefensión, según los denunciantes.
El grupo amenaza con acudir a la Justicia si la intervención no atiende sus reclamos sobre la legitimidad del padrón y la convocatoria electoral.




