Los sindicatos de Tierra del Fuego anunciaron un paro provincial para el próximo 21 de mayo en rechazo a la decisión del Gobierno nacional de reducir progresivamente los aranceles a la importación de productos electrónicos. La medida fue definida por gremios de diversos sectores, entre ellos la Confederación General del Trabajo (CGT) local y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), bajo la consigna de defensa “de la soberanía, los puestos de trabajo y la industria nacional”.
“Ante el nuevo ataque del Gobierno Nacional al trabajo y la producción de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, expresamos nuestro rechazo absoluto y exigimos la marcha atrás de todas las medidas que atentan contra la industria, los puestos laborales y la dignidad de miles de familias fueguinas”, señalaron en un comunicado conjunto.
Los gremios advirtieron que la eliminación de aranceles y la baja de impuestos internos a televisores, aires acondicionados y celulares “amenazan con destruir más de la mitad de los puestos de trabajo en la industria fueguina”. En esa línea, vincularon las decisiones del Ejecutivo con exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI): “Estas medidas responden a una nueva concesión del Gobierno de Javier Milei a las imposiciones del FMI, a cambio de un préstamo que sostiene un plan económico insostenible”.
Los sindicatos y organizaciones sociales remarcaron su rechazo al rumbo económico de la gestión libertaria. “Nos ponemos en pie de lucha ante este nuevo embate de un gobierno entreguista, que solo pretende el beneficio para un minúsculo sector de la población, en contra del hambre, la miseria y la indignidad de las mayorías populares”, manifestaron.
El documento difundido por las organizaciones finaliza con un llamado a la acción: “Le decimos basta a un plan que solo apunta a la especulación financiera y a la depredación de nuestras riquezas naturales en favor de intereses extranjeros. Reafirmamos nuestro compromiso con la historia de lucha del movimiento obrero”.
La postura del Gobierno
La decisión oficial forma parte de un plan de apertura económica que contempla una reducción escalonada de los tributos a la importación de productos electrónicos. Según explicó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el objetivo es fomentar la competencia y reducir los precios al consumidor.
La medida, que se oficializará mediante una publicación en el Boletín Oficial, contempla una primera baja del arancel de importación de celulares del 16% al 8%, y su eliminación total a partir del 15 de enero de 2026. La misma política regirá para otros dispositivos como televisores y computadoras.
Francos defendió la iniciativa al señalar que Tierra del Fuego cuenta con un régimen de beneficios impositivos “que ha protegido durante años a la industria local”, y sostuvo que ahora es momento de que el sector “compita en condiciones más equilibradas”.
“El país vive un sistema de apertura para reacomodar precios internos que en muchos sectores estaban muy altos. Es hora de que empiecen a competir un poco más”, afirmó el funcionario.




