El presidente Javier Milei, junto a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, presentó este martes una reforma estructural de la Policía Federal Argentina (PFA), que dejará de tener funciones operativas de calle para enfocarse exclusivamente en la investigación y prevención de delitos complejos. El modelo, según explicaron, se inspira en el FBI estadounidense.
La medida fue oficializada mediante la modificación de la Ley Orgánica 21.965, publicada en el Boletín Oficial. El eje central de la reforma es la creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), que concentrará tareas de inteligencia criminal, seguimiento de organizaciones delictivas y delitos federales.
“Vamos a tener una Federal que no patrulle calles, como hacen las policías locales, sino que trabaje en la raíz del delito. Una Federal que persiga a quienes dan las órdenes, no solo a quienes las ejecutan”, señaló Milei durante un acto en la sede de la Policía Montada en Palermo.
La reconversión incluirá la capacitación del personal actual y el ingreso de nuevos perfiles profesionales en áreas como Derecho, Psicología Social y Ciencias de la Computación. Además, se realizarán inversiones en tecnología forense, informática y comunicaciones para fortalecer la capacidad operativa.
Milei cuestionó el “limbo institucional” en el que, según él, había quedado la PFA tras el traspaso parcial de funciones a la Policía de la Ciudad, y criticó el “zaffaronismo penal” por su enfoque sobre la criminalidad: “Los de azul son los buenos. Los malos son los delincuentes”.
Por su parte, Bullrich sostuvo que el nuevo DFI permitirá “investigar a fondo y evitar que narcotraficantes o criminales se muevan libremente por el país”. También aseguró que todos los miembros actuales de la PFA mantendrán funciones dentro de la nueva estructura: “Cada tarea será importante y tendrá un lugar en esta transformación”.




