La Cámara Federal de Argentina ordenó la detención y captura del venezolano Nicolás Maduro y uno de sus principales colaboradores, Diosdado Cabello, por considerarlos responsables de un plan sistemático de persecución política, detención, secuestro y tortura de ciudadanos venezolanos.
El fallo histórico, dictado por los jueces Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia por unanimidad, también alcanza a más de 30 jerarcas y militares chavistas, incluyendo miembros de las Fuerzas Armadas, las de Seguridad, la Guardia Nacional Bolivariana y agentes de inteligencia.
La decisión se basa en una denuncia presentada en Argentina bajo el principio de jurisdicción universal, que permite a los países procesar graves delitos contra los derechos humanos sin importar dónde fueron cometidos, la nacionalidad del autor y de la víctima.
Se solicitará a Interpol la emisión de alertas rojas para la captura de los acusados, lo que podría dificultar sus movimientos internacionales.
«Las órdenes de captura, con fines de extradición, servirán para que todas aquellas naciones que por motivos ideológicos o económicos aún mantienen posiciones ambivalentes sobre lo que pasa en Venezuela, ya no puedan desentenderse de los graves crímenes de lesa humanidad que el gobierno que encabeza Nicolás Maduro Moros perpetra de manera sistemática para generar terror en la población civil y de esa forma perpetuarse en el poder«, señaló Tomás Farini Duggan, uno de los abogados que impulsó la denuncia.
Farini Duggan, junto al actual ministro de seguridad porteña Waldo Wolff, lideraron esta segunda etapa de denuncias contra Maduro y los dirigentes chavistas en Argentina. También trabajan en conjunto con otros países para presentar una denuncia ante la Corte Penal Internacional.




