El medio Infobae accedió a la conversación privada entre Alberto Fernández y Fabiola Yañez, el 28 de junio, día en el que la ex primera dama fue convocada por el juez Julián Ercolini para que declarara sobre los mensajes y fotos encontrados en el celular de su secretaria, María Cantero.
En medio de una situación de extrema tensión, Fernández intentó evitar que la situación escalara, pidiendo a Yañez que hablara lo menos posible y «no se vuelva noticia». Los chats revelan un intento por «cerrar el escándalo» y evitar una denuncia formal por violencia de género.
Yañez, por su parte, se mostró dispuesta a seguir las indicaciones de Fernández, confirmando a su ex pareja: «Ya hablé con Juan Pablo, quedate tranquilo voy a hacer lo que me dijiste que había que hacer».
Sin embargo, la calma fue efímera. El 3 de agosto, al enterarse de que Clarín iba a publicar los mensajes explosivos que Yañez le había enviado a Cantero, la ex primera dama decidió finalmente denunciar a Fernández por violencia de género.
La decisión de Yañez se produjo luego de un intercambio de mensajes con Fernández, en el que la ex primera dama se sintió presionada y amenazada. El martes 6 de agosto, Yañez contactó al juez Ercolini, relatando la situación y acusando al ex presidente de haberla presionado para que no lo denunciara.
La denuncia de Yañez desencadenó una causa judicial que conmociona al país. El juez Ercolini, tras la denuncia, impulsó las primeras medidas de prueba y prohibió la salida del país a Fernández.




