La provincia de Corrientes se encuentra cubierta por una densa capa de humo proveniente de los incendios forestales que azotan Brasil, Paraguay, Bolivia y zonas aledañas. Esta situación ha provocado una disminución drástica en la calidad del aire, alcanzando niveles «insalubres» en las últimas horas.
Las partículas contaminantes, principalmente PM10 y PM2.5, se desprenden de los grandes incendios y se mantienen suspendidas en el aire que respiramos. Estas partículas, compuestas por polvo, hollín y humo, pueden afectar a personas de todas las edades, especialmente a grupos de riesgo.
Si bien Corrientes no cuenta con un sistema de medición de la calidad del aire en tiempo real, los datos satelitales y las alertas en celulares han evidenciado la grave situación. En la jornada del lunes, la calidad del aire se clasificó como «deficiente», pudiendo afectar a grupos de riesgo, pero este martes la situación empeoró, alcanzando un nivel «insalubre» que puede afectar incluso a personas sanas.
La situación representa un riesgo para la salud de la población correntina y exige medidas para mitigar los efectos del humo.
El Litoral.




