Crece la indignación en Goya, Corrientes, por la muerte de Carlos Andrés Bartlett, de 37 años, quien falleció tras ser atropellado en reiteradas ocasiones por un patrullero policial. El hombre, que presuntamente sufría un brote psicótico, fue reportado a la policía por vecinos que lo vieron con un cuchillo en la madrugada del domingo.
Imágenes de cámaras de seguridad muestran cómo un cabo y un sargento primero de la Comisaría 1ra atropellaron a Bartlett con el móvil policial cuatro veces. Esto contradice el informe policial, que indica que Bartlett fue esposado y murió camino al hospital por un paro cardiorrespiratorio «no traumático». La autopsia preliminar, que menciona escoriaciones y lesiones leves, también atribuye la muerte a un paro cardiorrespiratorio no traumático, generando aún más controversia.
Ante la gravedad del caso y las inconsistencias entre las versiones policiales y las pruebas visuales, la fiscal María Eugenia Ballará apartó a la Policía de la investigación, que ahora está a cargo de la Prefectura Naval. Los dos agentes involucrados fueron puestos a disponibilidad, detenidos en Corrientes capital y se les inició un sumario administrativo.
La madre de la víctima, Lilia, expresó su dolor e indignación: “Estando en el suelo rendido, seguían atacándolo. Después de chocarlo cuatro veces, lo dejaron morir”. La familia y la comunidad exigen justicia y una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias de la muerte de Bartlett.




