El Gobierno argentino oficializó la prórroga del presupuesto 2025 mediante el decreto 1131/2024, ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con las provincias para su aprobación en el Congreso.
Esta es la segunda prórroga consecutiva, debido a las tensiones generadas por las demandas provinciales –que ascienden a 3.700 millones de dólares– y la negativa del gobierno de Javier Milei a comprometer su política de déficit cero.
Si bien se propone febrero como posible fecha para la votación, la falta de precedentes de aprobación presupuestaria en ese mes genera incertidumbre.
El decreto otorga al Ejecutivo discrecionalidad en la asignación de recursos, lo que podría generar tensiones con las provincias y el FMI.




