El golpe más temido llegó finalmente con la voz entrecortada de la fiscal Marina Lara. El análisis de ADN confirmó que los restos encontrados el pasado 26 de abril pertenecen a Delfina Hecker, la niña que había desaparecido durante el temporal que arrasó Bahía Blanca el 7 de marzo.
El hallazgo se produjo en la Base Naval Puerto Belgrano, en el partido de Coronel Rosales, después de semanas de rastrillajes intensos que fueron posibles por el impulso de la fiscalía y el acompañamiento de todas las fuerzas de seguridad.
«Esta conclusión se alcanza tras pericias antropológicas y genéticas», explicó Lara. Los restos fueron analizados en la sede de Policía Científica de La Plata y luego en un laboratorio especializado de Junín.
Con la emoción a flor de piel, la fiscal quiso subrayar algo que para ella fue tan importante como el resultado en sí: «Fue una tarea imposible… y aun así se logró. Participaron todas las fuerzas de seguridad y fue un trabajo enorme», dijo, visiblemente conmovida.




