El Senado argentino aprobó un aumento salarial del 6,5% para los legisladores nacionales, en línea con la paritaria acordada con los gremios estatales. Este aumento, que se aplicará en dos tramos, permitirá a los senadores percibir un salario mensual de 9 millones de pesos.
La decisión generó controversia, ya que la vicepresidenta Victoria Villarruel se opuso a la inclusión de los senadores en la resolución y buscó, sin éxito, que se «desengancharan del aumento».
Según fuentes de la Presidencia del Senado, el aumento se justificó como parte de la paritaria del Congreso, argumentando la presión de los gremios y de la Cámara de Diputados.
«Es el mismo aumento que dio el Poder Ejecutivo y a pesar de las notas que presentaron los senadores, se les pidió que desenganchen y dijeron que no«, señalaron fuentes cercanas a Villarruel.
La resolución, firmada por las autoridades del Senado y Diputados, así como por representantes de los sindicatos, establece un aumento del 3,5% retroactivo al 1 de julio y un 3% adicional a partir del 1 de agosto.




