Este jueves, se llevará a cabo una audiencia crucial que podría definir la excarcelación del padre Julio César Grassi, condenado a 15 años de prisión por dos hechos de abuso sexual. Si bien la fecha de su excarcelación estaba prevista para mayo de 2028, Grassi solicitó una «liberación anticipada», lo que será analizado por el Tribunal en lo Criminal N°1 de Morón.
Juan Pablo Gallego, abogado de las víctimas, expresó su preocupación ante la posibilidad de que Grassi sea beneficiado con la libertad.
«Voy a exponer los motivos por los cuales Grassi no puede salir», afirmó Gallego. «En primer lugar, el Código Penal establece que los delincuentes sexuales no pueden acceder a este beneficio. Además, él hizo el pedido por escrito y el tribunal abrió el incidente a prueba. Se solicitó una pericia psicológica a la que él se opuso. Y finalmente, hubo mucho cabildeo con el informe carcelario», explicó el letrado.
Gallego reconoce el poder de Grassi, quien aprovechó momentos de «distracción» para obtener ventajas en el pasado.
En esta audiencia, Grassi se representará a sí mismo, tras haberse recibido de abogado durante su estadía en prisión.
Gallego se muestra optimista de cara a la audiencia, buscando que la resolución sea pública y transparente. «Es muy importante que esto se haga a la luz del día, que no quede como algo clandestino», afirmó.
La condena de Grassi se basa en los delitos de abuso sexual agravado por ejercer el rol de sacerdote y estar a cargo de la educación de las víctimas. El abuso ocurrió en 1996, en la Fundación Felices los Niños, creada por el propio Grassi.
La Corte Suprema confirmó la condena en 2017, y Grassi cumple su condena en el pabellón N° 6 de la Unidad Penitenciaria N° 41, destinado a presos con buena conducta.




