El gobierno de Javier Milei se enfrenta a una preocupante realidad: el INDEC revelará hoy a las 16 horas un índice de pobreza que se estima cercano al 55%, un número que se acerca al histórico récord de 2002.
Las primeras cifras del INDEC generan inquietud en el oficialismo, ya que reflejan una situación de pobreza que afecta a más de la mitad de la población, con un impacto particularmente grave en niños y adolescentes. Según estimaciones, el 66% de los menores de 17 años vive en la pobreza, un indicador alarmante de la crisis social.
La comparación con 2002, año en que la pobreza alcanzó el 65,6%, es inevitable. Si bien las cifras actuales aún no alcanzan ese umbral, el escenario es crítico. La indigencia también ha escalado al 17,5% de la población, según datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, reflejando un deterioro económico considerable.
A pesar de la gravedad de la situación, el gobierno asegura que las políticas implementadas por Sandra Pettovello comenzarán a mostrar resultados positivos en los próximos meses. Se confía en que la «desintermediación» de las políticas sociales, la cual transfiere el 82% de los recursos directamente a las familias, junto al aumento del 100% de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la prestación Alimentar, habrán mejorado el poder adquisitivo de los beneficiarios.
La actualización mensual de la AUH y otros beneficios sociales en función del IPC se presenta como una herramienta clave para proteger a los sectores más vulnerables. El gobierno espera que los datos del tercer trimestre sean más alentadores.




