Tras defender en cadena nacional su decisión de mantener el rumbo fiscal sin ceder al déficit, el presidente Javier Milei enfrenta días de alta tensión económica: el viernes llega una licitación crucial para renovar vencimientos por casi $15 billones, se conocerá la inflación de julio y el mercado seguirá de cerca la evolución del dólar.
El billete verde cerró la semana pasada en baja, pero la presión no afloja. El Tesoro debe afrontar este mes vencimientos en pesos equivalentes a más de US$ 17.000 millones, en un combo que incluye capital, intereses y la absorción extra por la eliminación de las LEFI, todo en un contexto preelectoral cargado de incertidumbre.
Solo este viernes vencen $14,98 billones y el 29 de agosto otros $8,03 billones. Septiembre y octubre tampoco dan respiro:
- Septiembre: $7,73 billones (con picos el 12 y el 30).
- Octubre: $5,58 billones (con vencimientos fuertes el 17 y el 31).
El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, salió el domingo a poner números claros y defendió la estrategia oficial: no habrá emisión extra y se seguirá absorbiendo pesos para evitar presiones inflacionarias.
Sin embargo, no todos los economistas coinciden. Algunos critican que la suba de tasas potencia el carry trade y ofrece rendimientos muy por encima de la inflación esperada. La semana pasada, el Banco Central volvió a endurecer las condiciones con más encajes, reduciendo la liquidez y frenando la demanda de dólares en el mercado oficial.
Según la consultora LCG, la oferta del agro reapareció con fuerza, pero las expectativas de devaluación siguen firmes: los contratos cortos de dólar futuro descuentan un alza del 3% mensual hasta las elecciones y se encarecen para febrero, lo que podría anticipar un cambio de régimen cambiario después de los comicios.
Este miércoles el INDEC difundirá la inflación de julio, que según privados se ubicaría por debajo del 2%. No obstante, ese dato difícilmente refleje el impacto del salto del dólar a fin de mes. Para agosto, los analistas prevén que el traspaso a precios será más visible, aunque menor que en otras devaluaciones por la estabilidad cambiaria reciente, el freno en la actividad y las importaciones que limitan márgenes.
En resumen, Milei arranca una semana donde la deuda, el dólar y la inflación se entrelazan en un tablero económico que no da margen para errores.




