En medio de una gira por Marcos Paz, el gobernador Axel Kicillof se refirió al desplazamiento preventivo de 24 agentes de la Policía Bonaerense, acusados de haber utilizado recursos estatales para respaldar políticamente al ex policía y actual candidato a diputado provincial por La Libertad Avanza, Maximiliano Bondarenko.
“Para mí lo fundamental es que hay normas y deben respetarse”, señaló el mandatario al ser consultado por el tema, que generó revuelo en el ámbito de la seguridad bonaerense y en plena campaña electoral.
La denuncia fue confirmada por el ministro de Seguridad de la provincia, Javier Alonso, quien explicó que el grupo involucrado habría operado desde dentro de la fuerza, con apoyo logístico estatal, para beneficiar al postulante libertario en la Tercera Sección Electoral. Según Alonso, se trató de una maniobra que incluyó “el uso de oficinas públicas y equipamiento policial” con el objetivo de instalar una estructura de respaldo político y, a la vez, diseñar un esquema que los colocaría a ellos mismos como futuros responsables de la conducción institucional.
“No se trata sólo de apoyo político, sino de un intento por anticipar cambios internos desde afuera del mando oficial”, explicó el funcionario.
El caso se encuentra bajo investigación de Asuntos Internos, que ya giró actuaciones a la Justicia. En tanto, desde el Ministerio de Seguridad provincial se resolvió apartar de forma preventiva a los efectivos involucrados, entre quienes figuran oficiales con cargos jerárquicos.
Desde el oficialismo libertario, en tanto, la respuesta fue inmediata. La ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, anunció una reunión con los policías desplazados, como señal de respaldo político en el marco de la campaña bonaerense.
Kicillof evitó profundizar sobre el trasfondo del caso, pero fue contundente: “La cuestión es seria. Hay una investigación en marcha. Lo importante es que todos, y especialmente quienes integran las fuerzas de seguridad, estén sujetos a la ley”.




