Marcelo Gallardo se mostró frustrado tras la derrota 3–2 frente a Racing que dejó a River fuera de los octavos del Torneo Clausura. El técnico sostuvo que la caída “es parte de las consecuencias de lo que fue el último trimestre” y remarcó su desilusión por la brecha entre el inicio y el final del año futbolístico.
Con este resultado, River quedó fuera de la Copa Libertadores 2026 de forma directa y solo tendría la posibilidad de disputar la fase previa si Boca o Argentinos Juniors se consagran campeones del Clausura.
Gallardo, muy autocrítico, se definió como el “principal responsable” y anunció que desde este martes comenzará a planificar cambios en el plantel y a diagramar la pretemporada. “Es un momento difícil y hay que afrontarlo”, señaló, y agregó que se tomará unos días para analizar en profundidad cómo revertir la situación.
Al referirse a los ingresos de los mediocampistas Matías Galarza Fonda y Juan Portillo, quienes entraron cuando River ganaba 2–1, explicó que la intención fue aportar energía con “dos jugadores jóvenes y frescos”, reemplazando a Enzo Pérez e Ignacio Fernández, que “ya estaban pidiendo el cambio por la exigencia del partido”. De este modo, eximió de responsabilidad a los ingresados en el giro del encuentro.
El DT insistió en su autocrítica: “Seguramente me equivoqué”. Sin embargo, aclaró que su revisión personal no será pública y recordó que, al igual que asume las derrotas, también es responsable cuando las cosas funcionan bien. “Fue un año malo para mí, aunque también tuve años buenos”, admitió.
Finalmente, atribuyó parte de la caída anímica y futbolística a la eliminación previa ante Palmeiras en la Libertadores, y consideró que el plantel necesita “descomprimir”. “Las cabezas están muy cargadas y eso hace todo más difícil. Fallamos este año; el próximo no podemos fallar”, concluyó.




