Tras meses de espera, Carlos III fue coronado este sábado como nuevo monarca del Reino Unido. La ceremonia se celebró en la Abadía de Westminster de Londres y también se coronó a la reina consorte Camila, su esposa.
Si bien el evento fue encabezado por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, todas las miradas estaban puestas en el hijo de Isabel II. Además, había expectativa por ver el momento exacto en el que le colocaban la corona de San Eduardo del siglo XVII.
El impactante hecho fue seguido de un grito de Welby: «Dios salve al Rey», que fue replicado en la Abadía de Westminster. Además, comenzaron a sonar trompetas por el final del camino a la corona que realizó Carlos III desde septiembre de 2022, cuando falleció su madre.
Harry y una entrada solitaria
Pese al escándalo generado por su renuncia a la realeza británica en 2020, asistió a la ceremonia pero tuvo notables diferencias con su hermano, el príncipe William.

Harry no estuvo en los eventos previos a la ceremonia en la que coronaron a su padre como nuevo rey del Reino Unido. El hijo de Lady Di no apareció en la recepción a dirigentes extranjeros como tampoco en la cena en el exclusivo club Oswald’s de Londres, por lo que directamente apareció en la Abadía de Westminster este sábado.
Se cree que no habrá ninguna foto de Carlos III con sus dos hijos durante el fin de semana. Tras llegar en solitario a la ceremonia, se ubicó tres filas detrás de las principales figuras de la familia real, lejos incluso de su hermano William. Otro detalle particular es que no tenía permiso para utilizar uniformes militares, por lo que decidió vestir de chaqué.
Canal 26.


