El “Pirata” obtuvo su primer título en la máxima categoría del fútbol argentino luego de vencer por 3 a 2 a River en una final vibrante y apasionante disputada en el Mario Alberto Kempes.
Hacía mucho tiempo que no se veía una final tan emocionante en el fútbol argentino. Piratas y Millonarios se enfrentaban en Córdoba para definir al primer campeón argentino del año. River llegaba con bajas sensibles por lesión y luego de atravesar un semestre cargado de turbulencias, entre ellas la salida de su entrenador más exitoso. Con más resultados positivos que buen juego, Eduardo Coudet logró meter al equipo de Núñez en una final sin haber conformado él mismo este plantel.
Belgrano, por su parte, llegaba con varias figuras de regreso a Barrio Alberdi: Lucas Zelarayán, Franco Vázquez y Emiliano Rigoni, además de la conducción técnica de Ricardo Zielinski, un entrenador muy querido y con mucha historia en el conjunto cordobés.
La final comenzó favorable para River cuando, a los 17 minutos, Facundo Colidio abrió el marcador. Sin embargo, la ventaja duró menos de diez minutos, ya que a los 25 empató de cabeza Leandro Morales, defensor central del Pirata. Así se fueron al descanso, igualados 1 a 1.
En el complemento, en un partido que no ofrecía demasiadas situaciones, nuevamente Colidio fue protagonista y asistió a Tomás Galván, quien puso el 2 a 1 para los dirigidos por Coudet a los 15 minutos. Con el correr de los minutos, River comenzó a replegarse y Belgrano fue en busca de la igualdad.
Uno de los momentos clave del encuentro se produjo a los 30 minutos, cuando Zielinski mandó a la cancha a Nicolás Fernández en lugar de un agotado Lucas Passerini, quien incluso pudo haber sido expulsado minutos antes.
La primera pelota que tocó “Uvita” terminó en una salvada providencial de Lucas Martínez Quarta. Poco después, el delantero tomó un balón que impactó en la mano de Lautaro Rivero, acción que desató el reclamo de todo Belgrano. Con el juego detenido, el árbitro Yael Falcón Pérez fue llamado desde el VAR y, tras revisar la jugada, sancionó penal para Belgrano cerca de los 40 minutos del segundo tiempo. La polémica quedó instalada, pero la posición del brazo y el movimiento de Rivero terminaron condenándolo. Pese a las airadas protestas de Coudet, la decisión arbitral fue correcta. Fernández tomó la pelota y, con enorme tranquilidad, convirtió el penal para igualar el encuentro.
Tras el empate, Coudet decidió mover el banco, algo que generó malestar entre los hinchas riverplatenses. Entre los ingresados estuvo Juan Fernando Quintero, aunque para muchos el cambio llegó demasiado tarde. Minutos antes, Marcos Acuña había dejado el campo por lesión y el entrenador optó por el ingreso de Germán Pezzella en lugar del juvenil Facundo González, más habituado a desempeñarse como lateral izquierdo. Otra decisión que despertó críticas en la parcialidad millonaria.
A los 42 minutos llegó el golpe definitivo. Tras una excelente recuperación del “Mudo” Vázquez, que lanzó el centro al área, nuevamente “Uvita” Fernández apareció para desviar la trayectoria del balón y dejar sin reacción al arquero Santiago Beltrán. El Kempes explotó y Belgrano pasó al frente por primera vez en la tarde cordobesa.
El resto fue historia. River intentó reaccionar más con empuje que con ideas, mientras Belgrano resistió cada avance. A los 54 minutos, Falcón Pérez marcó el final y el pueblo Pirata desató un festejo histórico: el primer título de Primera División para Belgrano. Entre lágrimas y emoción en gran parte de Córdoba, el club bordó su primera estrella en la máxima categoría y aseguró además su lugar en la próxima Copa Libertadores, junto con otras finales que deberá disputar durante este año y el próximo.
Con un balance de 10 victorias, 6 empates y 4 derrotas, Belgrano fue un justo campeón de este Apertura. River, en cambio, deberá reestructurar su plantel incluso si hubiera conseguido el título. Coudet probablemente reciba una sanción por sus reiteradas protestas hacia el árbitro, quien lo informó tras el encuentro. Mientras tanto, ya comienzan a sonar posibles salidas —como la de JuanFer Quintero— y futuros refuerzos para el conjunto de Núñez. Por su parte, en Córdoba todavía se sigue brindando con fernet para celebrar una conquista histórica.




