El vocero presidencial Manuel Adorni se refirió este jueves a la relación prácticamente inexistente entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien definió como ajena al proyecto político del oficialismo. Pese a esa distancia, aseguró que la dinámica institucional del Gobierno no se ve afectada.
«Es algo que se sabe desde hace tiempo: la vicepresidenta no forma parte de la gestión ni del rumbo que propone el Presidente. No hay nada nuevo en eso», señaló Adorni durante su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, al ser consultado por Noticias Argentinas.
El portavoz insistió en que esa desconexión no condiciona el funcionamiento del Ejecutivo: «Hace un año y medio que gobernamos y los resultados están a la vista. Esto forma parte de las lógicas cotidianas de la política».
Los dichos del funcionario surgen luego de que Milei calificara públicamente a Villarruel como “una bruta traidora” en el marco de un acto partidario, lo que profundizó la tensión interna en la cúpula del oficialismo. Consultado por esas declaraciones, Adorni pidió no sobredimensionarlas: “No hay que ponerle tanto peso a determinadas expresiones. Lo concreto es que no participa de las decisiones de gobierno ni del día a día”.
En otro tramo de su intervención, el vocero se refirió al mensaje que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, publicó días atrás en su cuenta de X, en medio de disputas por el armado de listas en la provincia de Buenos Aires. Según explicó, el posteo buscó «reafirmar el rumbo común» dentro del espacio libertario.
“El mensaje fue claro: los cargos no son lo importante, lo relevante es que todos estemos alineados hacia el mismo objetivo. Es normal que surjan tensiones en el armado electoral, pero no pasó nada fuera de lo esperable”, indicó Adorni, quien añadió que incluso él mismo se sintió incluido en ese llamado a la unidad.
Por último, evitó dar precisiones sobre la posibilidad de una alianza con Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires, aunque dejó una definición indirecta: “Cuando se habla de tabula rasa, eso no significa aceptar a cualquiera. Hace falta compartir una dirección y un propósito concreto. Sin eso, no hay lugar para acuerdos”.




