A través de redes sociales, Noelia Lendero hizo pública una situación crítica que, según relata, ha puesto en riesgo la integridad de su hogar y la seguridad de su familia. Lendero denunció que los encargados del Templo Águilas, una iglesia vecina, han construido sin autorización un edificio de dos pisos en el muro que divide ambas propiedades, lo que ha derivado en un deterioro estructural del mismo.
«Es un muro que originalmente solo tenía el fin de dividir la propiedad, pero ahora está explotando día a día, lo cual representa un peligro para la habitación de mi hijo y para él, que juega en el patio«, expresó Lendero en su publicación. La vecina aseguró que, pese a sus reiterados intentos por dialogar con los encargados del templo para hacerles entender la gravedad de la situación, no ha recibido respuesta.
Lendero informó que, tras múltiples denuncias en el municipio y en la fiscalía, la obra fue clausurada. Sin embargo, los responsables habrían continuado con la construcción de manera irregular, desobedeciendo las órdenes de suspensión. Según detalló Lendero, una pieza de madera de la construcción cayó y dañó su automóvil, lo que, como expresó, agradece que no haya sido su hijo.
La denunciante alertó sobre el riesgo de derrumbe, basándose en la evaluación de profesionales que han revisado el lugar. La mujer finalizó su mensaje llamando a las autoridades a tomar medidas urgentes y advirtiendo a los vecinos sobre el peligro que representa la estructura, la cual podría afectar tanto a su familia como a los asistentes de la iglesia.




