Gustavo Valdés participará en la próxima reunión de la asamblea 19° del Norte Grande, marcando el inicio de esta actividad durante la presidencia de Javier Milei. Este encuentro, marcado para el próximo martes, es el resultado de las gestiones lideradas por Gustavo Sáenz de Salta, quien actúa como anfitrión, y Ricardo Quintela de La Rioja. Se espera que de esta reunión surja un documento que contenga reclamos hacia la Nación, principalmente relacionados con la reducción de fondos destinados a la obra pública, el Fonid, los subsidios al transporte público y la asistencia para comedores, entre otros temas clave.
En la actualidad, el santiagueño Gerardo Zamora ocupa el cargo de presidente pro tempore de este espacio, el cual reúne a figuras como Sáenz de Salta, Raúl Jalil de Catamarca, Gustavo Valdés de Corrientes, Gildo Insfrán de Formosa, Ricardo Quintela de La Rioja, Osvaldo Jaldo de Tucumán, así como a nuevos participantes como Leandro Zdero de Chaco, Carlos Sadir de Jujuy y Hugo Passalacqua de Misiones. Jaldo, exvicegobernador, ha participado en cumbres anteriores en sustitución del exgobernador tucumano Juan Manzur, quien ocupó el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros durante la gestión del expresidente Alberto Fernández.
Según la comunicación oficial, el propósito de la reunión entre los miembros del Norte Grande es fortalecer la cooperación y fomentar el desarrollo económico, social y cultural en la región. Se presenta como una oportunidad para compartir ideas, intercambiar experiencias y establecer estrategias conjuntas que beneficien a las comunidades de estas provincias.
Sin embargo, la principal preocupación de los mandatarios en este momento radica en la escasez de recursos provenientes del Gobierno nacional, desde el inicio de la actual gestión presidencial, lo cual ha llevado a la paralización de obras públicas, impagos de certificados de trabajo pendientes y un futuro incierto en áreas esenciales como los subsidios al transporte público, la asistencia social para comedores, el Fonid, el Fondo de Compensación Salarial, el apoyo a pequeñas y medianas empresas, y la promoción del turismo, entre otros aspectos.
De todos modos, a algunos gobernadores norteños no les desagrada el proyecto de ley que envió el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso para modificar piso el Impuesto a las Ganancias. Denominada «Ley de impuesto a los ingresos personales», la propuesta contemplaría un mínimo no imponible de $1.350.000 pesos de salario bruto y una actualización trimestral de las escalas por el índice de precios del consumidor (IPC).
Como la recaudación de este impuesto es coparticipable y su aplicación implicaría un incremento, sus beneficios impactarían de manera directa en las arcas provinciales que quedaron descalzadas cuando el piso se modificó durante la gestión del expresidente Fernández. Los que pusieron el grito en el cielo sobre este proyecto son los jefes provinciales patagónicos, puesto que en sus distritos los sueldos públicos y privados superan con holgura a los que se pagan en el norte argentino.




