En una visita a Brasil que ha generado polémica, el presidente argentino Javier Milei optó por reunirse con el exmandatario Jair Bolsonaro en lugar de con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y no participó en la cumbre del Mercosur.
Milei fue invitado a la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) en Camboriú, un evento que reunió a figuras del movimiento conservador. Allí, Milei agradeció a Bolsonaro y su hijo, Eduardo, por la bienvenida, estableciendo una clara afinidad.
Defensa de Bolsonaro y crítica al socialismo:
Durante su discurso, Milei defendió a Bolsonaro, quien enfrenta investigaciones por un supuesto intento de golpe de estado tras la victoria electoral de Lula. «Miren la persecución judicial que sufre nuestro amigo Jair Bolsonaro», exclamó, acusando a los gobiernos de izquierda de silenciar a sus opositores.
Milei aprovechó la ocasión para criticar duramente al socialismo y la censura, describiéndolos como una amenaza a la libertad económica y política. «Vamos a salir de la miseria, les guste o no les guste a los socialistas, con su apoyo o sin su apoyo», proclamó.




