El capítulo que modificaba el pago durante licencias médicas quedó afuera del dictamen final tras el rechazo de bloques aliados y sectores sindicales
Luego de una sesión caliente, varios cruces y tensiones, finalmente la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral. Sin embargo, dado que el proyecto original sufrió algunas modificaciones, la norma volverá a tratarse en el Senado en los próximos días.
El Gobierno decidió retirar el artículo que proponía modificar el régimen de licencias por enfermedad, un tema que había generado fuertes controversias, tanto en el Congreso como entre empresarios y sindicatos.
Con esta decisión, quienes se ausenten de sus puestos de trabajo por enfermedad seguirán percibiendo el 100% de su sueldo, bajo el esquema previsto en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), sin cambios en la duración ni en la forma de pago.
El artículo eliminado, originalmente el número 44 del proyecto, buscaba transformar de manera sustancial el sistema de licencias médicas. Entre otras modificaciones, proponía segmentar el pago del salario según el origen de la afección y el comportamiento del trabajador, estableciendo porcentajes diferenciados y plazos más estrictos para el cobro del sueldo durante el período de enfermedad.
La propuesta contemplaba que, en aquellos casos en los que se comprobara una conducta voluntaria y riesgosa por parte del empleado, el salario durante la licencia bajara al 50% y, para el resto de los casos, se redujera al 75% del sueldo habitual. Además, se introducían límites para enfermedades crónicas y restricciones específicas para episodios repetidos en el tiempo.
Al caerse este capítulo, el régimen argentino mantiene su formato tradicional. De esta forma, el empleador debe abonar el salario completo durante un plazo que varía entre tres y seis meses según la antigüedad del trabajador, y hasta doce meses en caso de quienes tengan familiares a cargo. Toda la remuneración sigue siendo considerada salario, con el correspondiente aporte de cargas sociales y aportes a la seguridad social.
Ahora, el sistema no distingue el origen ni la reiteración de la enfermedad, ni introduce diferencias entre conductas del empleado.




