El fútbol local atraviesa una crisis futbolística con resultados en torneos, ya sean provinciales como regionales, que no son los mejores. El torneo local de Primera, por diversos motivos, ya no es el mismo espectáculo que supo ser en una vieja época.
Atrás quedaron aquellas lindas y ya viejas épocas de un Estadio Agustín Faraldo que vibraba al compás de Guaraní, de Barraca y, más acá en el tiempo, por Madariaga. Compitiendo en torneos importantes a nivel nacional, con visitas de clubes emblemáticos que hoy, muchos de ellos, pisan fuerte en el fútbol argentino. Eso ya no pasa. El presente tiene al público alejado del fútbol local y los resultados futbolísticos no entusiasman. Las entidades y la Liga Libreña de Fútbol hacen esfuerzos, pero la sensación es que algo falta y que las consecuencias de esa carencia están a la vista.
La estadística marca que el último equipo que compitió y nos representó de manera correcta en un torneo zonal fue Comunicaciones, en el año 2024, siendo subcampeón provincial con Luis Cousin como entrenador. Un Comu que, en aquella tarde mercedeña, mereció al menos forzar la definición por penales. Luego de eso, ni el Torneo Local ni las participaciones libreñas en las distintas competencias fueron lo mismo, aunque vale aclarar que tanto en 2024 como en 2025, los campeones —Rivera y Mitre— fueron justos ganadores.
Entre los tantos motivos que se pueden enumerar sobre por qué estamos en este momento, está el hecho de que los representantes locales muchas veces no participan por mérito deportivo, sino por decisión de cada club de abordar esas competencias al verse capacitado, o no, para afrontarlas económicamente. En el Provincial 2026, los representantes que debieron haber participado fueron Mitre —campeón 2025—, Guaraní —subcampeón 2025— y Puente Seco —plaza por Provincial 2025—. Por distintos motivos, ya sean económicos o problemas en Personería Jurídica (otra grave dificultad que afronta el fútbol libreño), desistieron de participar y todo recayó en Panificación —8.º en el último campeonato y eliminado en cuartos de final— y Barraca —9.º y ni siquiera clasificado a cuartos, pero en el año de su centenario—.
La falta de competencia constante en las divisiones inferiores también es un dato muy importante a tener en cuenta. Categorías que compiten a nivel local una vez cada dos o más años y que, como resultado, hacen que los jóvenes, al llegar a Primera, demuestren falta de rodaje y aprendizaje en muchos casos, cometiendo errores básicos en lo estrictamente futbolístico. La estadística marca también que las camadas ya afianzadas en Primera tienen sus errores. En el último Torneo Oficial se contabilizaron casi 20 laterales mal ejecutados en 62 partidos disputados, un dato alarmante independientemente del amateurismo que abunda en nuestro fútbol.
Actualmente se está disputando el Torneo Sub-21, también denominado Tercera División, campeonato que no se disputaba desde el año 2023. Con falta de público y, fin de semana tras fin de semana, teniendo las instituciones que sacar dinero de su bolsillo para cubrir gastos, tuvo su momento más acalorado cuando, a fines de abril y principios de mayo, la mayoría de los clubes decidió realizar un parate por falta de apoyo municipal, una decisión que no gustó a los dirigentes que componen la Liga Libreña de Fútbol. Esto generó una puja importante entre clubes y Liga, con comunicados cruzados durante esos días. Finalmente, se consiguió un aporte económico por parte de la gestión del intendente Agustín Faraldo, aunque, por lo bajo, muchos dirigentes de las instituciones aseguran no estar de acuerdo con el monto recibido, ya que poco se puede hacer con ello.
En otro ítem, el contexto económico nacional golpea no solo a las instituciones, sino también al bolsillo de la gente. Esto hace que muchas personas, amantes del fútbol, opten por ir un solo día al estadio y no el fin de semana completo. En cuanto a los clubes, ya no se piensa en traer refuerzos de afuera por el costo que habría que afrontar y, por ende, se opta por jugar las distintas competencias con jugadores propios. A nivel organizativo, el costo de la policía por jornada, ambulancia y enfermera, más el canon por partido de cada terna arbitral, hace que realizar un torneo sea costoso y haya que poner precios de entradas elevados, con el fin de cubrir gastos.
Todo se vuelve una rueda difícil de sobrellevar, ya que la situación económica para los clubes, la organización, el espectador y el espectáculo que se brinda dentro del terreno de juego no invita a tener un fútbol local competitivo y mucho menos llamativo, pese a los esfuerzos de todas las partes.
Y así camina el fútbol de nuestra ciudad. Entre golpes y esfuerzos, el mes de julio es el señalado para que la Primera División regrese un año más, con la novedad de que se sumaría un nuevo club a competir.
Sobran muchísimos más motivos para mencionar el porqué de este presente, pero esperemos que el futuro sea mejor y volvamos a tener un fútbol en Paso de los Libres que nos llene nuevamente de orgullo, de buen espectáculo y sea noticia por resultados positivos.





