El plan de ajuste implementado por el Gobierno en materia fiscal está dando sus resultados. Durante los primeros dos meses del año, se logró alcanzar un superávit primario, aunque esto se logró mediante una fuerte reducción de partidas y la «licuación» de ciertos ingresos debido al acelerado aumento de los precios.
Según estimaciones privadas, en febrero se obtuvo un resultado fiscal primario de $1,12 billones y se acumularon $3,2 billones en el primer bimestre. Esto implicó una reducción real del gasto primario anual del 36% y una caída del 6% en los ingresos, resultando en dos meses consecutivos de resultados fiscales positivos.
Sin embargo, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) señaló diferencias en la dinámica de gastos e ingresos entre enero y febrero. Destacaron que la caída del gasto en febrero compensó la disminución de los ingresos, a diferencia de enero donde los ingresos se mantuvieron constantes. A pesar de esto, la reducción significativa del gasto total y la mejora del resultado fiscal fueron notables en el primer bimestre.
Expertos de la consultora LCG detallaron que gran parte del recorte del bimestre se debió a una reducción en el gasto previsional y otros programas sociales. En cuanto a los rubros más afectados por el plan de ajuste en los primeros dos meses del año, se destacaron las jubilaciones y pensiones contributivas, la inversión real directa, los subsidios a la energía y los salarios, que registraron importantes reducciones.
En resumen, el plan de ajuste fiscal mostró resultados positivos en términos de superávit primario, aunque con impacto en la reducción de partidas y ciertos rubros específicos del gasto público.




