A la medianoche del 16 de julio, el Santuario de Itatí recibió el 124° aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen. Miles de peregrinos se congregaron en la Basílica para participar de la misa y el tradicional saludo a la imagen de María de Itatí, presidido por el Arzobispo de Corrientes, Monseñor Andrés Stanovnik.
El momento más esperado de la celebración fue la salida de la imagen de la Virgen, que fue recibida con fervor y devoción por los presentes.
El 16 de julio de 1900, la imagen de la Virgen de Itatí fue solemnemente coronada por voluntad del Papa León XIII, entronizada como Reina del Paraná y Reina del Amor. Desde entonces, cada año, millones de fieles de Argentina y otros países sudamericanos se acercan al Santuario de Itatí, uno de los más importantes de América, para expresar su devoción y amor a la Virgen.
La historia de la Coronación Pontificia se remonta a 1899, cuando el Papa León XIII autorizó y bendijo la corona durante el Concilio Latinoamericano. Un año después, en 1900, la imagen de la Virgen fue trasladada desde Itatí a la Capital, hasta el Santuario de la Cruz de los Milagros, donde se llevó a cabo la ceremonia.
La coronación simboliza un reconocimiento a las virtudes de la Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Con este acto, los fieles se comprometen a amarla, imitar sus virtudes y recurrir a su mediación maternal.
El 16 de julio, los correntinos y todos los devotos de la Virgen de Itatí conmemoran este importante acontecimiento y renuevan su compromiso de amor con la Virgen María. La advocación de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí representa una mediación providencial que nos acerca a Cristo.




