El gobierno libertario de Javier Milei inició su mandato con múltiples desafíos y una relación compleja con el Congreso. A pesar de su discurso inicial de confrontación, el oficialismo necesitó del Poder Legislativo para avanzar con sus reformas.
Tras un período ordinario que finalizó en diciembre, se espera la convocatoria a sesiones extraordinarias. Con una minoría parlamentaria, Milei logró importantes triunfos, incluyendo la aprobación de la Ley de Bases (tras modificaciones y negociaciones), el Paquete Fiscal, y la Boleta Única de Papel (BUP).
Sin embargo, enfrentó resistencias, como el rechazo del Senado al DNU 70/23, que buscaba desregular la economía, y la falta de quórum para discutir el DNU 846/24 sobre la deuda externa.
La aprobación de estas leyes significó meses de negociaciones y concesiones, demostrando la necesidad de acuerdos para gobernar, incluso para un gobierno que llegó al poder con un discurso anti-establishment.




