El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto de Inocencia Fiscal II, una medida impulsada por el Gobierno Nacional para incentivar el ingreso al circuito financiero de dólares que permanecen fuera del sistema formal. La votación se definió por 44 votos a favor y 23 en contra, con el apoyo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques provinciales.
La normativa aprobada elimina la restricción que limitaba el acceso al régimen simplificado de Ganancias a quienes poseían un patrimonio de hasta $10.000 millones. A su vez, el texto redefine el concepto de “discrepancia significativa”, fijando que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) podrá impugnar declaraciones cuando detecte diferencias de al menos un 15% en el impuesto determinado o en los quebrantos.
El articulado establece restricciones estrictas para la función pública. Quedaron excluidos de los beneficios del sistema simplificado el Presidente de la Nación, legisladores, jueces, ministros y todos los funcionarios que hayan ejercido cargos públicos durante los últimos cinco años.
La sanción del proyecto significó una victoria legislativa para el oficialismo dentro del recinto. Sin embargo, para garantizar los votos de sus aliados, el Gobierno debió aceptar la inclusión del debate sobre el proyecto de biocombustibles en la agenda parlamentaria.


