lunes, abril 27, 2026
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Dudas y dolor tras la muerte de Juanita Sirimarco en su viaje de egresados: »hasta Virasoro venía bien»

La muerte de Juanita Sirimarco, una niña de 13 años que falleció el sábado tras regresar de un viaje de egresados desde Villa Carlos Paz, conmociona a la comunidad y genera interrogantes sobre la atención médica que recibió durante el viaje.

Claudia Díaz, la madre de Juanita, acusó a la empresa de turismo, al colegio ICRA (Instituto Cristiano República Argentina) y a la maestra acompañante por no haber llevado a su hija a un hospital cuando presentó síntomas de deshidratación y presión baja. «Si se hubieran detenido un momento, si le hubieran tomado la presión y dejado en un hospital, todo habría sido distinto», lamentó.

Según Díaz, Juanita vomitó y pidió ayuda en Gobernador Virasoro, a 90 kilómetros de Posadas, y ella le pidió desesperada a la maestra que detuviera el viaje y la llevara a un hospital. La maestra respondió que «los hospitales acá son muy malos».

La directora del colegio, Elva Nora Benítez, afirmó que la responsabilidad del viaje recae en los padres y la empresa contratada, mientras que el ICRA solo autoriza la ausencia a clases y proporciona maestros suplentes para los niños que se quedan.

Mariano Soczyuk, socio y dueño de Viaturex, la empresa que organizó el viaje, explicó que durante gran parte del trayecto los síntomas de Juanita no eran tan graves como para llevarla a un hospital. Sin embargo, admitió que la situación se agravó en Gobernador Virasoro.

Soczyuk aseguró que Juanita tuvo su primer malestar en San Jaime, a 8 horas de llegar a Posadas, pero que luego mejoró. En Virasoro, ya cerca de Posadas, la niña volvió a vomitar y se sintió muy mal.

En ese momento, el padre de Juanita contactó a la agencia de turismo para solicitar un traslado de emergencia. Viaturex ofreció llevar a la niña al hospital, pero la familia decidió que la trasladaran en auto al colegio Fátima en Posadas.

Juanita esperó en el vehículo la llegada de una ambulancia, la cual, según Soczyuk, tardó entre 20 y 30 minutos.

«No sentimos que hicimos nada malo», se defiende Soczyuk, asegurando que la niña bajó del bus y subió a la ambulancia por sus propios medios.

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