Con el apoyo de los bloques dialoguistas, el Gobierno logró una importante victoria legislativa al aprobar este martes en la Cámara de Diputados la Boleta Única de Papel (BUP). Esta propuesta, que había recibido media sanción en 2022, permanecía bloqueada en el Senado bajo la gestión de Cristina Kirchner.
El nuevo sistema electoral, que comenzará a implementarse en las elecciones legislativas del próximo año, fue respaldado por 143 votos a favor, mientras que 87 legisladores votaron en contra y 5 se abstuvieron. El rechazo más significativo provino del kirchnerismo, mientras que la izquierda decidió abstenerse nuevamente, como había ocurrido durante la media sanción.
La aprobación de esta reforma fue posible gracias a un acuerdo en el Senado, donde el Gobierno y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, acordaron eliminar la opción de «boleta completa», una propuesta rechazada por líderes provinciales que consideran que perjudicaría a los partidos locales.
Este pacto fue aceptado por el bloque del PRO, liderado por Cristian Ritondo, y también recibió el apoyo del radicalismo, aunque este último anunció su intención de continuar promoviendo la inclusión de la opción de lista completa en el futuro, argumentando que la actual decisión limita la opción para los votantes.




