La reunión del Consejo del Salario terminó este viernes sin acuerdo, luego de que la CGT y las dos CTA decidieran retirarse del encuentro por el rechazo del Gobierno a realizar la instancia plenaria de manera presencial.
Las centrales sindicales participaron de la comisión técnica, donde cada sector presentó su propuesta. Sin embargo, ante la continuidad de la modalidad virtual, anunciaron que no participarían de la reunión plenaria en la que debía buscarse un consenso o avanzar hacia una votación.
En ese marco, el sector sindical planteó un salario mínimo, vital y móvil de $911.000 para julio y $993.000 para diciembre. Del otro lado, los representantes empresariales propusieron incrementos del 1,8% en septiembre y del 1,7% entre octubre y abril, hasta alcanzar los $468.000 en abril de 2027.
La oferta fue rechazada por los gremios. El cotitular de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que el planteo empresarial era insuficiente y afirmó: “Lo que ofrecieron no alcanza ni para un kilo de pan”.
El dirigente también cuestionó la falta de presencialidad y afirmó que la modalidad utilizada “vacía de contenido” la negociación. Además, señaló que el secretario de Trabajo no participó del encuentro, que estuvo encabezado por la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa.
Desde el Gobierno defendieron la realización virtual de la reunión y rechazaron las críticas sindicales. Fuentes del Ministerio de Capital Humano calificaron la postura gremial como un “show” y señalaron que el formato permite dejar un registro de lo discutido.
Tras el retiro de las centrales obreras, el plenario no pudo avanzar con normalidad. De esta manera, el Gobierno podría terminar fijando por decreto el nuevo salario mínimo, ante la falta de un acuerdo entre los sectores que integran el Consejo.
Los sindicatos también reclamaron la reactivación de las comisiones de Formación Profesional, Empleo y Productividad. Sola anticipó además que presentarán una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la falta de un ámbito de diálogo tripartito.
La CGT y las CTA cuestionaron especialmente el monto ofrecido para los próximos meses. Cristian Jerónimo, otro de los cotitulares de la CGT, afirmó que llevar el salario mínimo a $468.000 recién en abril de 2027 es “irrisorio” y adelantó que los gremios no convalidarán la propuesta.
Por su parte, dirigentes como Sergio Romero, de la CGT, y Rodolfo Aguiar, de la CTA Autónoma, también rechazaron la propuesta. Aguiar sostuvo que el salario mínimo terminó convertido en “un subsidio” y reclamó que el Consejo funcione como una instancia de negociación para los trabajadores que no cuentan con paritarias.


