La reforma laboral propuesta por el gobierno de Javier Milei avanzó en la Cámara de Diputados con el respaldo de la oposición dialoguista, tras modificaciones que atenuaron algunos puntos controvertidos. La iniciativa se centra en la extensión del período de prueba para nuevos empleados, la creación de un fondo de cese laboral opcional y la eliminación de multas por falta de registro laboral.
Periodo de prueba extendido:
Se propone extender el periodo de prueba de tres a seis meses para empresas grandes, ocho meses para PyMEs y un año para microempresas. Se establece que un trabajador solo puede ser contratado bajo esta modalidad una vez, con sanciones por uso abusivo.
Fondo de cese laboral opcional:
Se introduce la posibilidad de crear un fondo de cese laboral, acordado en convenios colectivos, como alternativa a las indemnizaciones tradicionales. Este fondo se financiaría con un aporte de hasta el 8% del salario del trabajador.
Eliminación de multas:
Se derogan las multas por falta de registro laboral, un punto que generó controversia por posibles incentivos a la informalidad.
Puntos eliminados:
La propuesta inicial incluía penas de prisión para quienes bloquearan empresas en protestas laborales, pero este punto fue eliminado tras la oposición de algunos sectores.
Contexto y debate:
La aprobación del dictamen se dio en un contexto de tensión con los sindicatos, que convocaron a una movilización por el Día del Trabajador y un paro general para el 9 de mayo. La oposición dialoguista, incluyendo a Miguel Ángel Pichetto (Hacemos Coalición Federal), jugó un papel clave en la negociación para suavizar la propuesta y evitar un mayor conflicto con la CGT.
Otros aspectos de la ley:
La Ley de Bases también incluye el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con beneficios para proyectos de más de 200 millones de dólares.




