A pesar de haber desbloqueado el dictamen hace una semana, el oficialismo aún no tiene las garantías necesarias para aprobar en el Senado los artículos clave de la ley de Bases y el paquete fiscal.
Si bien la votación en general de ambos proyectos estaría asegurada, el poroteo en los despachos de algunos senadores revela dificultades en capítulos sensibles como facultades delegadas, privatizaciones y la restitución de la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias.
El capítulo de privatizaciones se presenta como el más complicado. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se ha mostrado inflexible en este punto, y la eventual venta de empresas incluidas en el paquete podría provocar la caída del capítulo completo.
La exención del 22% del impuesto a las Ganancias para los patagónicos no garantiza el voto en bloque de los senadores sureños. Representantes de la región advirtieron que no votarían la ley bajo ninguna alternativa que presente el Gobierno.
En cuanto a las facultades delegadas, algunos senadores aún muestran recelo con la redacción del artículo.
A diferencia de la discusión inicial, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) parecería encaminarse, incluso encontrando consenso en el bloque kirchnerista. Lo mismo ocurre con el blanqueo de capitales, aunque sin el apoyo de los K.
En cuanto a la posible fecha para la sesión, aún no hay nada confirmado. Si bien el escenario ideal sería el miércoles 12, no descartan que se corra al jueves 13. El oficialismo se encuentra trabajando en el punteo final para asegurar los votos necesarios.
El vicejefe de Gabinete Ejecutivo, José Rolandi, y la secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzabal Murphy, visitaron el Senado ayer martes. Si bien no tienen reuniones programadas con los jefes de bloques dialoguistas, admitieron mantener contacto permanente.




