El expresidente Alberto Fernández brindó su primera entrevista luego de que su expareja, Fabiola Yañez, lo denunciara por violencia de género y acoso psicológico. En diálogo con El País, Fernández negó rotundamente haber agredido físicamente a Yañez y aseguró que «alguien la incentivó a denunciarlo».
Fernández, quien no ha tenido acceso al expediente aún, sostiene que las fotos de Yañez con un ojo morado y un brazo con moretones, que se presentaron como evidencia de la agresión, no son pruebas confiables. Afirma que la denuncia es falsa y que durante los cuatro años de convivencia en Olivos, las peleas fueron frecuentes, pero nunca hubo violencia física.
El exmandatario asegura que la carga de la prueba se invierte en estos casos y que él probará su inocencia ante la justicia. Afirma que durante su presidencia promovió políticas de género y que nunca ha tenido un episodio de violencia hacia una mujer en sus relaciones anteriores.
Fernández admite que los chats con Yañez fueron borrados y que no puede corroborar su contenido, pero no explica cómo llegaron las fotos y mensajes incriminatorios al teléfono de su secretaria privada.
A pesar de las acusaciones, Fernández mantiene su postura de que «alguien» incentivó a Yañez a denunciarlo con otros fines.
La entrevista con El País se realizó antes de que se conocieran las fotos de Yañez con lesiones. El escándalo continúa generando controversia, mientras que la justicia deberá determinar la veracidad de las acusaciones y la inocencia o culpabilidad de Fernández.




